“No valoramos el regalo del agua”: ALADYR crea puentes para acceder al conocimiento

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Juan Miguel Pinto, dirigente de la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso del Agua, nos cuenta de la importancia que tiene, hoy, la reutilización del recurso hídrico y cómo este será tema protagonista del próximo congreso del gremio que se realizará del 09 al 11 de octubre, en el Hotel W.

De izquierda a derecha: José Joaquín Muñoz, vicepresidente de ALADYR; Juan Miguel Pinto, presidente; y Patricio A. Mártiz, director.

“Hoy, nos sobra agua. No falta, porque tenemos la tecnología suficiente para que ésta sea abundante”, declara Juan Miguel Pinto, presidente de la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso del Agua (ALADYR), para quien la reutilización del recurso hídrico ha sido un tema central desde que ingresó al gremio, hace cuatro años, como director.

Pinto es ingeniero industrial de la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela) y lleva trece años vinculado al mundo del agua. Junto con liderar ALADYR, se desempeña como Sales Manager de Energy Recovery Inc., empresa californiana dedicada al mercado de la osmosis inversa y la desalación de agua de mar.

En conversación con SCB, nos habla del próximo desafío que tiene la asociación, el Congreso Internacional ALADYR 2018 que se celebrará del 09 al 11 de octubre, en el Hotel W. Bajo la premisa “Agua para Latinoamérica”, el encuentro busca fomentar la difusión e intercambio de conocimientos, tecnologías y avances en torno a la importancia de la desalinización y reutilización de agua y efluentes; congregando a los expositores y disertantes más destacados del sector.

¿El reúso del agua es una práctica exclusiva para las industrias o también para uso ciudadano?

—Tenemos que empezar explicando que existe el reúso de agua directo e indirecto.  Reúso de agua directo es cuando se toma un efluente, se trata el agua y “directamente” es reusada en una aplicación. En cambio,  reúso de agua indirecto es cuando se toma un efluente, se trata el agua y se inyecta en otro cuerpo de agua, y después esta agua será tratada otra vez. La tecnología disponible en la industria permite tratar el agua y que la misma cumpla con los requerimientos de calidad exigidos por el usuario final. El reúso directo del agua sirve para la industria y el consumo humano, sin embargo, en su mayoría es empleada por el sector industrial. La industria recupera agua del proceso y como resultado evita usar otras fuentes de agua, reduce el impacto ambiental, optimiza costos operativos entre otros. El reúso directo de agua tiene menor aplicación para consumo potable porque requiere mayor aceptación de la población (nivel educativo y psicológico). Hay países con importantes avances al respecto, pero en Latinoamérica, en términos generales, aún estamos en los primeros pasos.

¿Existe cierta desconfianza en la ciudadanía con respecto a esto?

—El agua reusada va a tener la misma calidad que el agua proveniente de otras fuentes (desalación, manantial u otros), pero es algo a nivel psicológico, cultural y educativo. El gobierno, y las entidades educativas y de salud tienen que enseñar y explicar que el agua reusada con el tratamiento correcto asegurará que ésta cumpla con todos los requerimiento de calidad por los departamentos de sanidad. Si comparas un agua que viene de un manantial, con un agua de reúso tratada correctamente, no vas a ver ninguna diferencia a nivel de calidad.

Chile está pasando por períodos prolongados de déficit de agua caída. Según el último informe de sequía de la Dirección Meteorológica, las precipitaciones en todo el país estuvieron por debajo de lo normal, salvo en el Altiplano. ¿Dado el contexto que estamos viviendo, crees que hace falta mayor conciencia respecto de la optimización del recurso hídrico?

—Sí, por supuesto. Porque en Latinoamérica asumimos que el agua es un derecho. Y como lo asumimos así, no cuidamos el agua, se desperdicia mucha cantidad. En algunos países como Perú, Colombia, Venezuela, Argentina y Chile, el agua es casi gratis. Entonces, si no te duele el bolsillo (económicamente) entendemos que se trata de un regalo sin valor, sin comprender la inversión económica y procesos tecnológicos necesarios para garantizar agua de calidad y acceso a ésta; no hay conciencia de sustentabilidad porque la consideramos un derecho que, además, creemos ilimitado. Es un tema que le falta mucho. Si no concientizamos, nunca vamos a poder optimizar este recurso.

¿A qué se dedica la asociación y cuál es su propósito?

—ALADYR fue fundada en 2010 en Antofagasta, a través de Aguas Antofagasta. Es una asociación sin fines de lucro cuya meta principal es promover el conocimiento en las tecnologías del tratamiento del agua.  ¿Cómo lo logramos? A través de seminarios y eventos alrededor de Latinoamérica. Por ejemplo, este año organizamos cinco seminarios en diferentes países: Argentina, Perú, Brasil, Colombia y México. Y vamos a cerrar con el evento bianual que será en Santiago.

¿Qué novedades tendrá esta nueva edición del congreso?

—Esta vez tenemos un enfoque diferente. En ediciones anteriores estábamos centrados en el ámbito de la desalación de agua de mar, mientras que en esta edición nos orientamos a la reutilización del recurso hídrico, desalación de agua de mar y agua salobre. Estamos esperando más participación de la industria privada y de otros países, porque siempre ha sido un evento chileno. Ahora es un evento internacional con participación de todos los actores de la industria, sector público y privado; un congreso holístico que presenta los temas más relevantes y asertivos para potenciar la valoración del Agua.

¿Qué formato adoptará y cuántas personas esperan recibir?

—Nosotros estamos esperando a 450 personas. Este será un evento de tres días: el primero será para workshops de entrenamiento. El segundo y tercer día serán de sesiones plenarias para la industria privada y el sector público, con sesiones técnicas en paralelo. Tendremos, además, una fiesta que tiene como propósito el lobby e interacción de todos los participantes. Creemos con certeza que las relaciones sociales permiten construir puentes que faciliten el acceso a la información y tecnología.

¿Cuál será el perfil de los asistentes?

—Esperamos que sea una combinación entre gubernamental y privado, divididos en usuarios finales, proveedores, ensambladores, empresas de ingeniería y académicos. Esto es un punto de encuentro para cualquier empresa o persona que quiera aprender más del tratamiento de aguas y efluentes, o quiera hacer nuevos contactos en la industria.

A propósito del sector público, ¿se harán presentes ministerios latinoamericanos?

—Sí, tenemos confirmadas comitivas ministeriales de Perú, Colombia, Argentina, Brasil y Chile, del sector Ambiente y Obras Públicas y Saneamiento.

¿Cuántas empresas patrocinarán este congreso y a qué rubros pertenecen?

—Esperamos la presencia de, al menos, 35 empresas patrocinantes. Estamos en el proceso de cerrar con todos los sponsors o patrocinadores. Tenemos el valioso apoyo de empresas chilenas y de toda Latinoamérica. Entre ellas destacan: Platino: SUEZ; ORO: Energy Recovery, Inima, Aguas y Procesos; Plata: Bergof, Simtech, Ruhrpumpen, PWT, Genesys, Toray, Nicolaides y ROPV; Líderes Jóvenes: Seven Seas Water, Acciona; Coffee Break: Organica Water, Atlantium, Italmach, CDM Smith y Quality Coffee y Quality Water; Lanyard: DOW; y Aplicación para Móviles: Vigaflow. Cada uno de nuestros patrocinantes hace factible que sigamos produciendo eventos de calidad y estamos muy agradecidos por el respaldo que nos otorgan durante todo el año, haciendo posible llegar a más ciudadanos comprometidos con este sector.

¿Y cuáles son los anhelos, como presidente de ALADYR, para esta instancia?

—Que la recepción sea masiva, que estemos a plaza llena. Cada uno de los asistentes suma al progreso y uso sostenible del agua; que todo el que participe salga con un poco más de lo que sabía y tenga la convicción de que debe aplicarlo. Nuestro objetivo como asociación es acercar al conocimiento y con este congreso estaríamos acercando a más de 450 personas, gotas que pueden convertirse en olas de cambio que garanticen Agua Para Latinoamérica.