“La sostenibilidad en eventos es generadora de valor añadido”

14 de abril, día mundial turismo de reuniones (2)

 

Cuando Alberto Gómez habla sobre turismo de reuniones y sostenibilidad, siempre recuerda la misma anécdota.  “La primera vez que una persona con síndrome de down me abrió la puerta en un evento, fue en Santiago de Chile. Me causó mucha empatía y por eso en todas mis ponencias o a mis clientes, siempre les animo a trabajar con personas con discapacidad física, cognitiva o psicológica. Esto es parte de la sostenibilidad”, manifestó.

Alberto es director de Ephymera Sostenibilidad, una firma consultora que se especializa en la sostenibilidad para la industria de los eventos, ayudando a empresas del sector a desarrollar estrategias para organizar eventos más sostenibles.

También es docente y dicta charlas en España y en otros países del mundo. Hace días conversó con el equipo de Santiago Convention Bureau y nos aclaró que hablar de sostenibilidad en la industria MICE va más allá de un sello verde. “Es también un tema social, de igualdad de género, de economía colaborativa”, explica.

¿Desde cuándo se empieza a pensar al turismo de reuniones y sostenibilidad? ¿Cuándo empezamos a acuñar este tema?

Es un tema que lleva alrededor de 20 años dando vuelta, al menos en España que es el mercado que más conozco. Desde finales de los 90 se ha venido hablando de green events haciendo referencia al tema medioambiental, sobre todo por influencia anglosajona, pero es más que eso.

Hay un punto de inflexión en 2014 y la información se empieza a materializarse, a hacerse práctica. En ese año comenzamos a hablar no de eventos sostenibles sino de eventos más sostenibles. Ese más es muy importante.

Hasta ese año, hablar de eventos sostenibles era una opción. En el portafolio de servicios de una agencia, se referían a ellos como si fueran una tipología de eventos. Eso implicaba tener café comercio justo, productos ecofriendly, pinturas que no llevan disolventes, etc. Todo se vendía como una opción. Pero en 2014 hacer eventos sostenibles  ya no es una opción que el cliente puede escoger, sino que es hacer tu evento lo mejor que puedas.

Concuerdo contigo al afirmar que cuando se habla de eventos sostenibles se tiende a pensar que solo se enfoca al sello verde y medio ambiente. Puedes ejemplificar entonces, ¿cuáles serían los eventos más sostenibles?

La primera vez que una persona con síndrome de down me abrió la puerta en un evento, fue en Santiago de Chile. Me causó mucha empatía y por eso en todas mis ponencias o a mis clientes, siempre les animo a trabajar con personas con discapacidad física, cognitiva o psicológica. Esto es parte de la sostenibilidad.

Es cierto que todo el tema de sostenibilidad en eventos empezó con el tema medioambiental, de hecho todavía hay países que están estancados en ese concepto y hay gente que los llama eventos verdes. Es un tema medioambiental, pero también es un tema social, un tema de igualdad de género, de economía.

Por ejemplo, en cuanto a la inclusión, se podría incluir en los eventos personas con capacidades diferentes, que no solo que estén en sillas de ruedas, sino que también tengan deficiencia cognitiva o personas con síndrome de down.

En economía colaborativa,  se puede contratar empresas que a su vez contraten a personal local para el catering. En España hay empresas que recogen personas de las calles, las meten en su plantilla y les dan una oportunidad para trabajar como garzones. En la opción de compra, se puede obtener sostenibilidad en este sentido.

La sostenibilidad también es un tema de accesibilidad. Por ejemplo alguien que va en silla de ruedas a un evento, una mujer embarazada, una persona mayor, alguien con exceso de peso, hay que trabajar para que se sientan parte del evento.  La movilidad es un factor importante.

(…)En cuanto al tema económico, es importantísimo contratar a personal laboral del entorno. No tiene sentido que se beneficie la ciudad de al lado. Si yo hago un evento en Antofagasta y tengo un convenio con un catering de Santiago, pues lo normal es que yo lo contrate en Antofagasta porque utilizo a las personas de ahí, obviamente todo tiene excepciones. Pero es importante utilizar recursos locales, incluso producto local para el catering, para la comida, las bebidas. Esto promueve turísticamente el destino.

Una de las preocupaciones de la gente que organiza eventos es la creencia de que los eventos sostenibles son más caros. ¿Qué tan cierto es esto?

Hay cosas que no tienen por qué cobrarnos más caro. En España, un catering que no puede cobrarme más caro por separarme el vidrio y el envase de lo orgánico. Es como si me cobrarán más porque las ruedas de mi coche fueran redondas.

Si por ejemplo quiero que la agencia (organizadora) me mida la huella de carbono de un evento, pues eso puede tener un costo extra. Hace poco en un festival que tenemos en junio nos pidieron  una auditoria energética, entonces me hace falta contratar un ingeniero en mi equipo, aparatos de medición y eso sí va a cobrar adicional.

Hay cosas que sí se cobran y otras que no. Un evento puede ser muy sostenible sin gastar más. ¿Cómo? Pues escogiendo proveedor local, eligiendo previamente un espacio donde tengamos iluminación bajo consumo. Si elijes que te cambien todas las bombillas de un espacio, te lo van a cobrar pero si anticipadamente, elegiste el espacio adecuado, no tendrás de qué preocuparte.

En general se puede conseguir un 70% de sostenibilidad, simplemente eligiendo qué es lo que quiero que se haga en el evento y trasladando ese requerimiento a mis proveedores.

¿Se ha realizado algún estudio en el que se compare el aporte económico que se da a un evento sostenible y a uno que no lo es?

Lo hicimos en 2012 en España. Preguntamos a mil profesionales qué pensaban sobre la sostenibilidad en la mayor encuesta que se ha hecho, al menos en España. Van a ser 6 años de aquello y la situación no ha cambiado mucho. Realmente el valor de la sostenibilidad no está ligado siempre al tema económico. Es erróneo pensar que por ser sostenible se va a voy a cobrar más,  eso no es así. Simplemente se da valor añadido al evento de manera intangible.

La sostenibilidad en eventos es generadora de valor añadido, genera muy buena empatía, buen ambiente, buena onda y eso hay que aprovecharlo.

¿El pensar en eventos sostenibles solamente pasaría por la empresa privada, es decir por el organizador de eventos o conoces ejemplos exitosos en donde la política pública y el gobierno también trabajen para promover este aspecto?

Nosotros trabajamos mucho para el mundo de los festivales de música, estamos empezando a ver restricciones sobre todo en el tema de gestión de residuos para aquellos eventos que no garantizan este tipo de políticas. A nivel administrativo hay muy poco, pero entiendo que debe ser así porque el sector del turismo de reuniones debe ser el que se regule (…)

Por ejemplo, para que me compre un evento el BBVA, Santander o Repsol, la Municipalidad no me tiene que obligar a cumplir más allá de lo que ya me obliga en los ordenamientos  municipales de gestión de residuos. En España esto está muy controlado, en Chile es más complicado porque todavía es un sistema complejo y tiene que andar un poco más.

En este tema que planteas, considero que hay un juego de empujar y tirar. Por un lado, los clientes deben ser los que empiecen a pedir a sus proveedores que implanten este tipo de estrategias sostenibles, pero por otro lado, los proveedores deben abrirle los ojos a sus clientes para que tomen en cuenta este tema.

De todos quienes tienen más obligación con respecto a la sostenibilidad, para mí es el cliente final, ya sea la corporación, la asociación médica, etc, porque son los que tienen el poder de compra. Es un juego de ofrecer y demandar.

¿Qué países llevan adelante eventos interesantes que sean sostenibles? ¿Qué piensas de América Latina en este aspecto?

Hay 3 bloques. El mundo anglosajón, pionero en esto; el mundo iberoamericano y diferenciaría otro mundo con Francia, Suecia, Finlandia.

Los mejores de todos son los países nórdicos, pues tienen en su ADN  el tema de la sostenibilidad inmerso. Incluso en Suecia hay una regulación gubernamental de eventos sostenibles. Ahí existe una certificación propia donde sí se regulan los eventos. Son los países líderes por antonomasia.

EE.UU, Reino Unido y Australia son 3 países que están trabajando muy bien. EEUU tiene su propia reglamentación, son las normas APEX y que en definitiva regulan toda la cadena de valor del evento y tiene una gran masa crítica de seguidores en EE.UU. Existe Green Meeting Industry Council que ahora se llama Comité de Medio Ambiente, no recuerdo bien el nombre, pero tienen muchos adeptos y seguidores a la causa, es un tema que se mueve muy bien.

En Reino Unido adoptaron como dogma de fe la norma ISO  20.121 que es un estándar muy rígido y que no permite dar mucho juego a la hora de implantar la sostenibilidad. Australia está trabajando muy bien y hay un movimiento muy importante. Luego está Francia en la misma línea, Bélgica y Alemania.

Seguimos con Iberoamérica, Italia y Portugal con mucho por trabajar. España está haciendo cosas muy bien, pues hay muchas agencias y eventos que se están certificando. Las grandes corporaciones como Banco Santander, Telefónica están aplicando las políticas de sostenibilidad a sus eventos.

En Chile hay que empezar a hablar, a crear discurso, debate sin saturar el discurso de la sostenibilidad.  Lo mismo debe ocurrir en Latinoamérica. Hay movimientos en México, Colombia y Argentina y algo en Chile, pero en mi opinión deben seguir madurando.

Cabe indicar que Costa Rica aparece como un país que basa su estrategia de turismo en la sostenibilidad, incluso tiene una certificación de eventos sostenibles.

Sin duda, los bureau como promotores del destino también debemos promover eventos sostenibles…

Los bureau tienen que participar. Nosotros hemos trabajado directamente con ellos y han sido las piezas claves para posicionar la sustentabilidad y sostenibilidad en la industria MICE española.